La historia

Una mirada que selecciona

Rosalma empezó como un nombre que se quedó. Una mañana, mirando una mesa con flores, café y un mantel viejo, pensé: esto tiene alma. Eso es lo que quiero ofrecer.

No tengo prisa. Cada pieza que entra a la colección la elijo despacio, casi como si la fuera a guardar para mí. A veces lo hago, y entonces no la pongo en venta. Lo demás llega al mundo, una a una, pensadas para casas que ya las estaban esperando.

Hay piezas vintage que rescato en mercados, bazares, cuartos olvidados. Algunas vienen con marcas, con golpes pequeños, con vida vivida. Esas son las que más me gustan. Otras las hago yo: rosarios de flores secas, broches de tela, pañuelos bordados a mano. Trabajo con tiempo, con luz natural, con música baja.

No quiero un negocio que grite. Quiero una mesa, unas manos, y unos pocos objetos hermosos que pasen por aquí en su camino a otra parte.

— Leydy Rosa Gonzalez

Flores secas

El oficio

Trabajo lento, hecho a mano

Las piezas florales se hacen con flores que se secan en sombra durante semanas. Los pañuelos se bordan al día. Nada se apura.

Ver las piezas

Quiero una mesa, unas manos, y unos pocos objetos hermosos.

— Leydy Rosa